Programa completo de 43 narradores por Ayotzinapa

cuenta cuentos por Ayotzi recortado.

PARA NO OLVIDAR AYOTZINAPA: JORNADA DE 43 CUENTA CUENTOS

43 Sábados a partir del 25 de abril del 2015, todas las funciones a las 12 hrs.

Aud. “Mtro. Agustín Ascensión Vázquez” de la Sección 9 de la CNTE

Belisario Domínguez 32, Col. Centro (m Allende)

PROGRAMACIÓN

Carolin Mantoy (Francia) 25 de abril 2015
Francisco Larrea (España) 9 de mayo
Florina Piña 16 de mayo
Ángel del Pilar Colín 23 de mayo
Laura Dippolito (Argentina)

y Francisco Ibarlucea

30 de mayo
Mercedes Hernández 6 de junio
Jermán Argueta 13 de junio
Narradores de Oriente 20 de junio
Yosune Lorenzo 27 de junio
Álvaro Santillán 4 de julio
Marcela Romero 11 de julio
Giovanna Cavazola (Italia) 18 de julio
Venancio Morten Neria (Hidalgo) 25 de julio
Rosalinda Sáenz 1 de agosto
Alma Rosa Rivera de los Santos 8 de agosto
Benjamín Briseño 15 de agosto
Hena Carolina y El Norte También Cuenta. 22 de agosto
Janet Pankowsky 29 de agosto
Cristina Soni 5 de septiembre
Víctor Arjona 12 de septiembre
Mujeres de Palabra 19 de septiembre
Matilde Samperio 26 de septiembre
Beatriz Falero-Narradores de Santa Catarina 3 de octubre
Beatriz Falero-Narradores de Santa Catarina 10 de octubre
Beatriz Falero-Narradores de Santa Catarina 17 de octubre
Beatriz Falero-Narradores de Santa Catarina 24 de octubre
Beatriz Falero-Narradores de Santa Catarina 31 de octubre
César Urueña 7 de noviembre
Laura Casillas (Guanajuato) 14 de noviembre
Hebe Rosel (Argentina) 21 de noviembre
Paty Proal 28 de noviembre
Agua de Horchata (UNAM) 5 de diciembre
Salvador Ortiz / Alejandro Gallardo 9 de enero 2016
Tlalokes 16 de enero
Vivianne Thirion 23 de enero
Aurora Rebollo 30 de enero
Lilia Roldán Fierro 6 de febrero
Marconio 13 de febrero
Guadalupe Ordóñez / Alejandro Galindo 20 de febrero
Jacaranda Salvatierra 27 de febrero
María Elena Carvajal 5 de marzo
Heber Banda 12 de marzo
Moisés Mendelewicz 19 de marzo

Convención Nacional Popular

¿Evaluar a los docentes para mejorar la educación?

CINCO INCONGRUENCIAS DEL INEE

Tatiana Coll. La Jornada 19 abril 2015

Durante años y años hemos venido escuchando y leyendo que las medidas de recorte de matrículas y de presupuestos de las normales públicas responden centralmente al hecho incontrovertible de que hay una saturación de maestros. A tal grado se hizo este planteamiento que la señora del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther, llegó a decir que las normales, sobre todo las rurales, tenían que cerrarse y convertirse en escuelas de turismo. Con esta idea se justificaron muchos de los embates que se realizaron contra las normales públicas, al punto de llegar a que más de 40 por ciento de las normales son privadas.

A pesar de la reiteración del planteamiento, al echar un ojo a las estadísticas nacionales era evidente su falsedad: 43 por ciento de las escuelas del país han sido y son unitarias y/o incompletas, ¿cómo puede decirse que sobran maestros?, ¿acaso todos los niños mexicanos no merecen tener escuelas completas y con un maestro por grupo?

No han pasado dos años y ahora el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) amanece con el planteamiento contrario; en su informe 2015 sobre Los docentes en México plantea que muy pronto van a hacer falta muchos maestros y que no tienen las normales la capacidad de formar a los que se requiere (¡!). Ahora con el argumento contrario se justifica que las plazas de docentes se abran a cualquier profesionista. Tan incongruente fue el primer argumento de la sobresaturación como lo es ahora el de la escasez, parece que todo fluye para ajustarse a las políticas en curso.

2.- El INEE, en este informe, dedica el segundo capítulo a las condiciones laborales de los docentes. Señala que cinco de cada 10 profesores de secundarias tienen contratos por horas y sólo 10 por ciento trabaja de tiempo completo (¡si las matemáticas no mienten deberíamos decir que nueve de cada 10 profesores!), pero que en telesecundarias casi la totalidad de los profesores se encuentra en esta mejor situación de contratación, pues el servicio está diseñado para operar con un docente por grado, el tamaño de estas escuelas es pequeño, y es frecuente que los docentes desempeñen diferentes tareas, entonces deducimos que las mejores condiciones laborales las tienen los maestros de telesecundarias, que en realidad están abandonados en su escuela y son intendentes, veladores, directores y profesores del grupo unitario.

3.- El informe del INEE no aporta ninguna cifra real sobre los salarios de los maestros, presenta promedios engañosos nada más, cuando sabemos que hay una escala de salarios bastante diferenciada. Concluye que si bien los salarios no son tan competitivos, como los de otras profesiones, existen ventajas, como son la protección de su salario, la compatibilidad entre trabajo docente y el hogar y seguridad en el empleo. La última ventaja es realmente una burla, ya que la nueva Ley del Servicio Profesional Docente (LSPD) eliminó el derecho laboral y condiciona la permanencia a las evaluaciones estandarizadas constantes. Tampoco aporta ningún dato sobre las dobles plazas, muchas concedidas por el SNTE, y sobre los montos de carrera magisterial.

4.- Se cierra este capítulo diciendo: “No se pierda de vista que, además de las ventajas mencionadas, el colectivo de maestros cuenta con un sindicato que negocia con la autoridad incrementos salariales y prestaciones cada año. Aunque estos incrementos se ajustan a las políticas inflacionarias del país…” ¡qué gran suerte tienen los maestros de tener ese SNTE tan ejemplar en la defensa de las condiciones laborales del magisterio, que obtiene significativos aumentos de 2 y 3 por ciento, tan estimulantes para el magisterio!

5.- El último capítulo sobre el ingreso al servicio docente se concentra en alabar la práctica del concurso de oposición iniciado en 2008, el cual estableció también en 2014 una convocatoria pública y abierta para graduados de las Instituciones de Educación Superior (IES) públicas y privadas, y presenta los resultados de la evaluación estandarizada aplicada.

Las normales públicas alcanzaron un 48.9 por ciento de resultados idóneos, es evidente que el porcentaje de idóneos para los que no han sido profesionalizados como docentes sería mucho menor, pero esto parece sorprenderle mucho. El INEE intencionalmente separa a la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) del resto de las IES y particulariza sobre sus resultados como los peores con sólo 26.9 por ciento de puntajes idóneos (igual que las IES privadas), sabiendo que la UPN tampoco es formadora de docentes, sino de profesionales de la educación con diversos perfiles, cuando, por otro lado, le solicitó de manera apremiante, a la misma UPN, que instrumentara en todo el país la formación de los docentes que deben fungir como tutores y evaluadores de los maestros de nuevo ingreso, de acuerdo a la LSPD. Su incongruente y grave conclusión es que la UPN en particular, y las IES en general, deben modificar sus planes de estudio para formar docentes idóneos de acuerdo con los requisitos de sus exámenes estandarizados.

Acabar con el normalismo

ANUNCIO DE FUTURO: DESPOBLAMIENTO NORMALISTA DE LA ESCUELA PÚBLICA. 
César Navarro Gallegos. La Jornada/ 11 abril 2015

Como si el desastre y el retroceso de la educación pública no tuvieran límites, la embestida reformadora hace cada vez más evidentes sus nocivos efectos sobre el sistema educativo y el Instituto Nacional de Evaluación de la Educación (INEE) pronostica que en unos cuantos años no se contará con suficientes profesores para las escuelas públicas de enseñanza básica. Sus cálculos optimistas se explican a partir de la extinción laboral de decenas de miles de maestros que habrán de jubilarse o pensionarse tras cumplir el trayecto de su vida docente y el declive del egreso de las normales públicas que imposibilitará generar suficientes maestros para cubrir las plazas vacantes que dejarán los profesores actualmente en servicio. Estas son algunas de las conclusiones y prospectivas formuladas por el instituto en el documento Los docentes en México, informe 2015, presentado en la Cámara de Diputados.

Se argumenta que la disminución de egresados del normalismo es resultado de la baja demanda en el ingreso y la consecuente disminución de la matrícula en las escuelas normalistas, puesto que la formación docente está perdiendo atractivo entre los jóvenes que aspiran a realizar estudios de nivel superior y sólo se ocupan 72 por ciento de los lugares disponibles. Estas generalizaciones, sin embargo, no son consistentes para explicar las causas reales del declive de la población escolar en las normales públicas y no merece reducirse a cuestiones de estética o atractivo. Una de las múltiples formas de privatización de la educación pública ha consistido en la cesión de territorios educativos colonizados por los consorcios educativos privados. En tanto se multiplican miles de escuelas particulares, en forma inversamente proporcional se deterioran y precarizan las condiciones en las que subsisten la mayoría de las escuelas públicas, especialmente de enseñanza básica y normal. Las tendencias privatizadoras han socavado particularmente los centros públicos para la formación docente, reflejadas en la disminución de su proporción dentro del sistema de enseñanza normal y su matrícula estudiantil. Al inicio del ciclo escolar 2012-2013, el total de escuelas normales era de 489, de las cuales 271 eran públicas y 218 privadas, por lo que la proporción de estas últimas alcanzaba ya 44 por ciento y una matrícula equivalente a más de la tercera parte de los estudiantes normalistas.

La principal causa de la disminución estudiantil es resultado de la política educativa restrictiva que mantiene el Estado mexicano para impedir el crecimiento del normalismo público. Los expertos del INEE aseguran que quedan espacios vacantes para el ingreso a las normales, ¿luego entonces cómo explican las movilizaciones de los normalistas en demanda del aumento de la matrícula escolar y la protesta de los jóvenes excluidos a los que se les impide estudiar para ser maestros año con año? ¿Los reclamos de los estudiantes normalistas rurales, normales indígenas, bilingües interculturales y de la mayoría de las normales públicas para ampliar el ingreso son pura fantasía y el INEE no pierde el tiempo en analizar estas cuestiones? El ejemplo más paradigmático sobre la política de abandono hacia el normalismo público lo constituyen las normales rurales que han experimentado el mayor decrecimiento dentro en la enseñanza normal. De entre más de cuatro centenares de escuelas normales, sólo subsisten 17 rurales y representan apenas 3.5 por ciento del universo normalista, con una matrícula inferior a 5 por ciento del total nacional y a las que por décadas se ha impedido su crecimiento. Además de perseguidas y empobrecidas, las normales rurales han sido arrinconadas y marginadas dentro del sistema educativo nacional. La política educativa hacia estas instituciones ha resultado adversa a su fortalecimiento y sometido a un virtual régimen de excepción que apuesta a su gradual debilitamiento y declive, luego utilizado como argumento del gobierno y autoridades educativas para cuestionar la viabilidad sobre su permanencia y plantear su extinción. Ayotzinapa encarna en forma dramática la persecución al normalismo rural y las normales públicas del país.

El INEE, de acuerdo con sus prospectivas sobre la evolución de la matrícula normalista, implícitamente considera que se mantendrá la tendencia decreciente y las normales ya no serán necesariamente las instituciones donde se formen los maestros para la educación pública y el origen normalista de los maestros será cada vez menor en las próximas décadas, así como por la imposición del examen de selección impuesto a sus egresados. Ello supone, apunta el INEE, la búsqueda de alternativas para cubrir en delante las plazas vacantes y la formación docente en otras opciones educativas de instrucción superior, públicas y privadas, para atraer una matrícula considerablemente mayor y mejor calificada. El proyecto para despoblar la escuela pública de los profesores normalistas resistentes a los embates regresivos a la educación es componente esencial de la reforma educativa en curso. Los expertos del INEE seguramente abrevaron en las obras pedagógicas de Elba Esther: llegaron a las mismas conclusiones sobre los profesores normalistas.