¡EN DEFENSA DEL NORMALISMO!

NORMALISTAS LOS MÁS “IDÓNEOS” PARA SER MAESTROS.

Martha de Jesús López Aguilar[*] La Jornada 23 de mayo 2013

En julio de 2014 se aplicó el primer concurso de ingreso al servicio profesional docente en educación básica como supuesta única vía de entrada a la docencia. En el documento “Los docentes en México. Informe 2015” del INEE, en el capítulo 4 se presentan evidencias estadísticas de los resultados obtenidos de los sustentantes, los cuales se comparan con un estándar de desempeño homogéneo, y se clasifican de acuerdo al nivel como idóneo y no idóneo.

En educación básica se emitieron 2 convocatorias, una para egresados de escuelas normales públicas y privadas en las que participaron 72 870 sustentantes, la segunda –pública y abierta- para egresados de otras Instituciones de Educación Superior (IES), incluida la UPN, con 57 642. Fueron un total de 130 512 los sustentantes en los exámenes nacionales y complementarios por nivel, modalidad y asignatura de educación básica.

Hubo un ataque mediático, diciendo  que 6 de cada 10 maestros reprobó el examen, los datos proporcionados por el INEE en su informe lo desmienten. El resultado de la evaluación fue 40.4% idóneo,  de los cuales 69 962 provenían de escuelas normales con un 45.4% de idóneos, resultado superior al de los 53, 076 aspirantes que provenían de la convocatoria pública y abierta con un 33.9% idóneo.

Por el tipo de institución de procedencia los egresados de escuelas normales públicas obtuvieron el 48.9% de resultados idóneos en comparación con las normales privadas con un 34.9%. Los egresados de IES  privadas y de la UPN obtuvieron  bajos resultados con 73.2% y 73.1% de no idóneos respectivamente. Sin embargo estos datos presentan un sesgo, dadas las diferencias curriculares en la formación que ofrecen estas instituciones, en donde sus egresados no fueron formados para desempeñarse como docentes frente a grupo, sino como psicólogos y pedagogos.

Los egresados de las normales que presentaron el examen (28 093) obtuvieron los mejores resultados, pues un 55.9% obtuvo un promedio de 9.0 a 10 y se ubicaron como idóneos; contra una cantidad muy reducida  de 175 egresados normalistas con un promedio de 6.0 a 6.9 y en el cual 76% se ubicó como no idóneo.

En tanto, las mujeres y en especial las egresadas normalistas obtuvieron un porcentaje mayor de resultados idóneos que los hombres.

A partir de los datos del INEE se advierte que los egresados normalistas son los mejor preparados para realizar la labor docente. Ya que con la comparación de datos, las normales privadas, las instituciones públicas y privadas, así como la UPN se ubicaron con un mayor porcentaje como no idóneas de acuerdo a los niveles  de desempeño e institución de procedencia, por promedio de la licenciatura, por rango de edad y por  sexo.

Esta evaluación estandarizada impacta  negativamente a los sustentantes de preescolar y primaria indígena que obtuvieron más del 70% de no idóneo. Esto puede deberse a una situación sociocultural que los distingue por sus usos y costumbres como pueblos originarios y la gran diversidad cultural que los caracteriza, contraponiéndose a la homogeneización y estandarización de los conocimientos y habilidades hegemónicos, de una neocolonización impuesta como pensamiento único con el objetivo de garantizar que el proceso de evaluación mantenga los estándares de calidad técnica requeridos por la globalización económica. Sin embargo, ¿Qué va a pasar con los aspirantes a ocupar una plaza, si en la tercera evaluación vuelven a salir no idóneos? ¿Significa que el sector indígena se quedará sin maestros? ¿Quiénes ocupen las plazas vacantes tendrán el perfil requerido?

El concurso de ingreso al servicio profesional docente es injusto, algunos aspirantes ya presentaron su segunda oportunidad y si en julio próximo realizan su tercera evaluación y salen como no idóneos, quedan definitivamente fuera del sistema educativo para poder acceder a una plaza docente, pues son boletinados. No es correcto que la estabilidad laboral dependa de un examen y que un maestro de nuevo ingreso desplace a un docente en servicio con experiencia, por haber aprobado un examen, que no define ser mejor maestro. El gobierno no ofrece lo que promete, ya que es mayor el número de docentes clasificados como idóneos que el número de plazas que se prometen. Hay estados que no cuentan con ninguna plaza que ofrecer y sólo abrieron unas cuantas para simular que es el “único” mecanismo de asignación. O se concursan plazas que no se tienen o que no existen de acuerdo a la currícula. La información para otorgar plazas se mantuvo en la opacidad y a discreción, con un trato indigno a los concursantes.

Para el proceso del 2015 ya no se dará preferencia a los egresados normalistas, pese a los resultados favorables obtenidos; la tendencia es terminar con las normales, empezando por las rurales. Son 350 mil los sustentantes que presentarán el examen, unos por primera vez concursan por una plaza en educación básica y media superior, otros son los que al término de su primer año escolar en el sistema educativo serán evaluados.

Es evidente que con la reforma educativa el sistema educativo se encuentra en un mayor caos, se profundiza la crisis educativa y la inestabilidad laboral, aumentando el desánimo de ser maestros, quedando escuelas sin maestros y maestros desempleados, lo cual traerá graves consecuencias para la educación, para el futuro de los mexicanos y el desarrollo del país.

[*] Profesora normalista de la sección 9 de la CNTE, Maestra en Investigación Educativa, autora del libro La Primavera magisterial de 1989

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s