¿Evaluar a los docentes para mejorar la educación?

CINCO INCONGRUENCIAS DEL INEE

Tatiana Coll. La Jornada 19 abril 2015

Durante años y años hemos venido escuchando y leyendo que las medidas de recorte de matrículas y de presupuestos de las normales públicas responden centralmente al hecho incontrovertible de que hay una saturación de maestros. A tal grado se hizo este planteamiento que la señora del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther, llegó a decir que las normales, sobre todo las rurales, tenían que cerrarse y convertirse en escuelas de turismo. Con esta idea se justificaron muchos de los embates que se realizaron contra las normales públicas, al punto de llegar a que más de 40 por ciento de las normales son privadas.

A pesar de la reiteración del planteamiento, al echar un ojo a las estadísticas nacionales era evidente su falsedad: 43 por ciento de las escuelas del país han sido y son unitarias y/o incompletas, ¿cómo puede decirse que sobran maestros?, ¿acaso todos los niños mexicanos no merecen tener escuelas completas y con un maestro por grupo?

No han pasado dos años y ahora el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) amanece con el planteamiento contrario; en su informe 2015 sobre Los docentes en México plantea que muy pronto van a hacer falta muchos maestros y que no tienen las normales la capacidad de formar a los que se requiere (¡!). Ahora con el argumento contrario se justifica que las plazas de docentes se abran a cualquier profesionista. Tan incongruente fue el primer argumento de la sobresaturación como lo es ahora el de la escasez, parece que todo fluye para ajustarse a las políticas en curso.

2.- El INEE, en este informe, dedica el segundo capítulo a las condiciones laborales de los docentes. Señala que cinco de cada 10 profesores de secundarias tienen contratos por horas y sólo 10 por ciento trabaja de tiempo completo (¡si las matemáticas no mienten deberíamos decir que nueve de cada 10 profesores!), pero que en telesecundarias casi la totalidad de los profesores se encuentra en esta mejor situación de contratación, pues el servicio está diseñado para operar con un docente por grado, el tamaño de estas escuelas es pequeño, y es frecuente que los docentes desempeñen diferentes tareas, entonces deducimos que las mejores condiciones laborales las tienen los maestros de telesecundarias, que en realidad están abandonados en su escuela y son intendentes, veladores, directores y profesores del grupo unitario.

3.- El informe del INEE no aporta ninguna cifra real sobre los salarios de los maestros, presenta promedios engañosos nada más, cuando sabemos que hay una escala de salarios bastante diferenciada. Concluye que si bien los salarios no son tan competitivos, como los de otras profesiones, existen ventajas, como son la protección de su salario, la compatibilidad entre trabajo docente y el hogar y seguridad en el empleo. La última ventaja es realmente una burla, ya que la nueva Ley del Servicio Profesional Docente (LSPD) eliminó el derecho laboral y condiciona la permanencia a las evaluaciones estandarizadas constantes. Tampoco aporta ningún dato sobre las dobles plazas, muchas concedidas por el SNTE, y sobre los montos de carrera magisterial.

4.- Se cierra este capítulo diciendo: “No se pierda de vista que, además de las ventajas mencionadas, el colectivo de maestros cuenta con un sindicato que negocia con la autoridad incrementos salariales y prestaciones cada año. Aunque estos incrementos se ajustan a las políticas inflacionarias del país…” ¡qué gran suerte tienen los maestros de tener ese SNTE tan ejemplar en la defensa de las condiciones laborales del magisterio, que obtiene significativos aumentos de 2 y 3 por ciento, tan estimulantes para el magisterio!

5.- El último capítulo sobre el ingreso al servicio docente se concentra en alabar la práctica del concurso de oposición iniciado en 2008, el cual estableció también en 2014 una convocatoria pública y abierta para graduados de las Instituciones de Educación Superior (IES) públicas y privadas, y presenta los resultados de la evaluación estandarizada aplicada.

Las normales públicas alcanzaron un 48.9 por ciento de resultados idóneos, es evidente que el porcentaje de idóneos para los que no han sido profesionalizados como docentes sería mucho menor, pero esto parece sorprenderle mucho. El INEE intencionalmente separa a la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) del resto de las IES y particulariza sobre sus resultados como los peores con sólo 26.9 por ciento de puntajes idóneos (igual que las IES privadas), sabiendo que la UPN tampoco es formadora de docentes, sino de profesionales de la educación con diversos perfiles, cuando, por otro lado, le solicitó de manera apremiante, a la misma UPN, que instrumentara en todo el país la formación de los docentes que deben fungir como tutores y evaluadores de los maestros de nuevo ingreso, de acuerdo a la LSPD. Su incongruente y grave conclusión es que la UPN en particular, y las IES en general, deben modificar sus planes de estudio para formar docentes idóneos de acuerdo con los requisitos de sus exámenes estandarizados.

Acabar con el normalismo

ANUNCIO DE FUTURO: DESPOBLAMIENTO NORMALISTA DE LA ESCUELA PÚBLICA. 
César Navarro Gallegos. La Jornada/ 11 abril 2015

Como si el desastre y el retroceso de la educación pública no tuvieran límites, la embestida reformadora hace cada vez más evidentes sus nocivos efectos sobre el sistema educativo y el Instituto Nacional de Evaluación de la Educación (INEE) pronostica que en unos cuantos años no se contará con suficientes profesores para las escuelas públicas de enseñanza básica. Sus cálculos optimistas se explican a partir de la extinción laboral de decenas de miles de maestros que habrán de jubilarse o pensionarse tras cumplir el trayecto de su vida docente y el declive del egreso de las normales públicas que imposibilitará generar suficientes maestros para cubrir las plazas vacantes que dejarán los profesores actualmente en servicio. Estas son algunas de las conclusiones y prospectivas formuladas por el instituto en el documento Los docentes en México, informe 2015, presentado en la Cámara de Diputados.

Se argumenta que la disminución de egresados del normalismo es resultado de la baja demanda en el ingreso y la consecuente disminución de la matrícula en las escuelas normalistas, puesto que la formación docente está perdiendo atractivo entre los jóvenes que aspiran a realizar estudios de nivel superior y sólo se ocupan 72 por ciento de los lugares disponibles. Estas generalizaciones, sin embargo, no son consistentes para explicar las causas reales del declive de la población escolar en las normales públicas y no merece reducirse a cuestiones de estética o atractivo. Una de las múltiples formas de privatización de la educación pública ha consistido en la cesión de territorios educativos colonizados por los consorcios educativos privados. En tanto se multiplican miles de escuelas particulares, en forma inversamente proporcional se deterioran y precarizan las condiciones en las que subsisten la mayoría de las escuelas públicas, especialmente de enseñanza básica y normal. Las tendencias privatizadoras han socavado particularmente los centros públicos para la formación docente, reflejadas en la disminución de su proporción dentro del sistema de enseñanza normal y su matrícula estudiantil. Al inicio del ciclo escolar 2012-2013, el total de escuelas normales era de 489, de las cuales 271 eran públicas y 218 privadas, por lo que la proporción de estas últimas alcanzaba ya 44 por ciento y una matrícula equivalente a más de la tercera parte de los estudiantes normalistas.

La principal causa de la disminución estudiantil es resultado de la política educativa restrictiva que mantiene el Estado mexicano para impedir el crecimiento del normalismo público. Los expertos del INEE aseguran que quedan espacios vacantes para el ingreso a las normales, ¿luego entonces cómo explican las movilizaciones de los normalistas en demanda del aumento de la matrícula escolar y la protesta de los jóvenes excluidos a los que se les impide estudiar para ser maestros año con año? ¿Los reclamos de los estudiantes normalistas rurales, normales indígenas, bilingües interculturales y de la mayoría de las normales públicas para ampliar el ingreso son pura fantasía y el INEE no pierde el tiempo en analizar estas cuestiones? El ejemplo más paradigmático sobre la política de abandono hacia el normalismo público lo constituyen las normales rurales que han experimentado el mayor decrecimiento dentro en la enseñanza normal. De entre más de cuatro centenares de escuelas normales, sólo subsisten 17 rurales y representan apenas 3.5 por ciento del universo normalista, con una matrícula inferior a 5 por ciento del total nacional y a las que por décadas se ha impedido su crecimiento. Además de perseguidas y empobrecidas, las normales rurales han sido arrinconadas y marginadas dentro del sistema educativo nacional. La política educativa hacia estas instituciones ha resultado adversa a su fortalecimiento y sometido a un virtual régimen de excepción que apuesta a su gradual debilitamiento y declive, luego utilizado como argumento del gobierno y autoridades educativas para cuestionar la viabilidad sobre su permanencia y plantear su extinción. Ayotzinapa encarna en forma dramática la persecución al normalismo rural y las normales públicas del país.

El INEE, de acuerdo con sus prospectivas sobre la evolución de la matrícula normalista, implícitamente considera que se mantendrá la tendencia decreciente y las normales ya no serán necesariamente las instituciones donde se formen los maestros para la educación pública y el origen normalista de los maestros será cada vez menor en las próximas décadas, así como por la imposición del examen de selección impuesto a sus egresados. Ello supone, apunta el INEE, la búsqueda de alternativas para cubrir en delante las plazas vacantes y la formación docente en otras opciones educativas de instrucción superior, públicas y privadas, para atraer una matrícula considerablemente mayor y mejor calificada. El proyecto para despoblar la escuela pública de los profesores normalistas resistentes a los embates regresivos a la educación es componente esencial de la reforma educativa en curso. Los expertos del INEE seguramente abrevaron en las obras pedagógicas de Elba Esther: llegaron a las mismas conclusiones sobre los profesores normalistas.

¿Evaluar a los profesores resolverá la crisis educativa estructural?

¿ALQUIMIA EDUCATIVA?

Manuel Gil Antón. El Universal/ 11 abril 2015

La idea de encontrar una sustancia, solo una, que transforme metales vulgares en oro, capaz de remediar todas las dolencias y conducir a la inmortalidad es fascinante. Cautiva hallar, para encarar problemas difíciles, la Piedra Filosofal. Dar con ese añorado elemento, factor o proceso que, merced a su enorme potencial, deshaga entuertos resurge con frecuencia. No es arqueología del pensamiento: es tentación constante. Brota frente a lo complicado o complejo. ¡Cuánto diéramos por conseguirla! Pariente del milagro y la magia. Pomada. Atajo que aliviana la contundencia de un camino largo, cuesta arriba, carente de certezas.

Ante los problemas educativos del país, se han propuesto diversas varas todopoderosas: eliminar la presencia de una persona; dotar a las aulas con muchos aparatos electrónicos; pasar de las asignaturas a las áreas del conocimiento, o abrazar las competencias. En todas, hay un supuesto que las hermana entre sí y con la alquimia: el sueño ¿o señuelo? de la causa única que deriva en la búsqueda de una solución similar en su simpleza. Ilusión.

Sin que haya duda sobre la urgencia de atender el agudo problema educativo que nos agobia (la combinación de dos tendencias: alta probabilidad de transitar por el circuito escolar durante años, sin lograr aprendizajes significativos como leer bien, con la incapacidad del sistema de retener a un gran número de alumnos, los más pobres) existe el riesgo de concebir a la evaluación de los profesores, indispensable, como EL instrumento clave, para algunos incluso suficiente, que enmendará todo o logrará, aislado, el proceso ineluctable de su solución de raíz.

Se afirma: al examinar a una persona para que sea la mejor la que ocupe la plaza, logramos calidad en la enseñanza. Buscar al más apto es incidir a fondo en la calidad educativa. Parece inobjetable, pero además de eludir otros factores en el proceso educativo, el vínculo directo y automático entre examinar y calidad, o detección del apto y aprendizaje valioso, no se sostiene sin asegurar la idoneidad y pertinencia de los procedimientos empleados.

Evaluar de manera adecuada la capacidad de generar ambientes de aprendizaje es vital pero no sencillo. Asegurar que se tiene conocimiento firme del contendido que se enseña es necesario, mas no basta. Es crucial aproximarse, de manera válida y confiable, a la estimación de si, en efecto, además de saber, se cuenta con el dominio pedagógico del contenido que se ha de enseñar. Conocer de la materia es imprescindible, pero no suficiente hasta demostrar que eso que se sabe, se sabe ubicar en procederes adecuados en un contexto formativo. La diferencia es honda. Hay malos maestros que saben muchísimo: de lo que carecen es de estrategias didácticas inteligentes e imaginación educativa. El buen oficio docente, sus límites y retos, no se puede apreciar, creo, usando el esquema de un examen de opción múltiple. Se requieren generar otras maneras de advertir ángulos fundamentales en un trabajo tan complejo. Sé que es muy difícil ¿imposible? hacerlo así cada año a centenas de miles de personas.

Resulta peligroso entonces que, con los métodos empleados, se pueda afirmar que el 68% de los egresados de las normales, al hacer los exámenes de oposición en 2014, no fueron idóneos, cuantimás si se asevera que buena parte del resultado desfavorable procede de la sección en que se evalúan “las responsabilidades ético-profesionales”. Menudo exceso.

Porque es vital evaluar bien para que mejoren los procesos pedagógicos, es preciso no reducirla a la aplicación de exámenes de los que derivan juicios sumarios tan graves. Sin comprender el reto intelectual que implica el oficio docente, que conduce a un desafío semejante en materia de su valoración, el peligro de buscar en el examen la Piedra Filosofal es grande.

Profesor del Centro de Estudios Sociológicos de El Colegio de México y Director Académico de Educación Futura.

Centralización contra los maestros.

CENTRALIZACIÓN DE LA NÓMINA: PROVOCACIÓN CONSUMADA

Martha de Jesús López Aguilar[*]

La Jornada 8/marzo/2015

Lo acontecido el 24 de febrero en el bulevar de Las Naciones de Acapulco, donde se movilizaban más de 4 mil 500 trabajadores de la Coordinadora Estatal de los Trabajadores de la Educación en Guerrero, del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y del Sindicato Único de Servidores Públicos del Estado de Guerrero, terminó con la violenta represión de la Policía Federal, que aprovechando cuando quitaron la luz del bulevar, a punta de toletazos bajó de la camioneta de sonido al profesor jubilado Claudio Castillo Peña, de 65 años, dejándolo inconsciente, con 18 costillas rotas y quien murió horas después a causa de los golpes recibidos. El profesor fue un luchador social, defensor de la educación pública y los derechos laborales del magisterio. (Véase El temple de Claudio Castillo Peña. http://www.jornada.unam.mx/2015/03/03/opinion/019a2pol)

A pesar de que más de 200 mujeres iban al frente de la marcha, que partió de Puerto Márquez justamente para frenar la confrontación, fueron las primeras golpeadas por los policías antimotines, que además abusaron sexualmente de cuatro maestras, una de ellas hospitalizada en estado delicado (leer su testimonio http://suracapulco.mx/arch). Este acto aberrante demuestra que la violación sexual sigue siendo un botín de guerra.

Además, hubo siete heridos y 106 detenidos, después liberados. Esta represión de Estado es parte de la criminalización de la protesta social dada con mayor agresividad para contenerlas e imponer las reformas estructurales, en especial, la educativa.

Desde el 11 de febrero los maestros movilizados firmaron una serie de compromisos con autoridades del gobierno federal y estatal, una de ellas era realizar una mesa de negociación, el 24 de febrero, con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), la Secretaría de Educación de Guerrero (SEG) y el subsecretario de Gobernación, Luis Enrique Miranda. Al ser cancelada, decidieron tomar las instalaciones del Aeropuerto Internacional de Acapulco y presionar a las autoridades para hacer cumplir los acuerdos firmados.

El 26 de febrero, Salvador Martínez della Roca, secretario de Educación de Guerrero, fue entrevistado en el noticiario de Carmen Aristegui, reconoció que hubo excesos de la policía contra manifestantes y no hubo diálogo. Dijo que lo que motivó este enfrentamiento fue la falta de seguridad del salario y la arbitrariedad de la Secretaría de Hacienda al echarle más gasolina a la hoguera, siendo ésta una provocación, porque hay una nómina inflada desde 1992. Y pregunta, ¿por qué si les pagaban antes, en la actual coyuntura se les dejó de pagar? Además, afirma que les quitaron 2 mil 300 millones de pesos del presupuesto para educación y cuestiona por qué al estado de México le aumentaron 9 por ciento el gasto educativo y a Guerrero le aumentaron sólo 3.5 por ciento, según lo aprobado por la Cámara de Diputados.

Lo que demuestra que Hacienda, la SEP y el gobierno federal han castigado a los contingentes afines a la CNTE –que se han negado a aceptar la imposición de la contrarreforma educativa– al no regularizar su salario, ya que mediante la Ley de Coordinación Fiscal, la cual entró en vigor en enero de 2015, la Federación centraliza el pago de nómina por conducto del Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y el Gasto operativo (Fone) administrado por la SHCP, existiendo el riesgo de que ni la representación sindical ni los profesores tengan el control sobre sus ingresos y estabilidad laboral al estar condicionados al pago de la nómina magisterial a cumplir con los perfiles, parámetros e indicadores impuestos en la normatividad educativa.

La bilateralidad entre la representación sindical y las autoridades estatales respecto de los incrementos en las remuneraciones estará supeditada al Servicio Profesional Docente y a la disponibilidad de recursos públicos aprobada en el Presupuesto de Egresos de la Federación. Con ello se aniquila la bilateralidad del contrato.

Días después de la represión, Martínez della Roca dijo que ya fueron pagados los adeudos de enero, febrero y la segunda parte del aguinaldo, y se mantienen las negociaciones para llegar a acuerdos con la Secretaría de Hacienda y no suspender el pago, así como la revisión y reconocimiento de 12 mil 300 plazas y la entrega de 420 millones de pesos para pagar la nómina hasta marzo.

A escala nacional, durante la primera quincena de enero, 48 mil 442 casos fueron objeto de aclaración por parte de las entidades federativas. En la segunda quincena de febrero al menos 10 estados se manifestaron por varias irregularidades: no recibir el pago oportuno y completo de su salario (hay a quienes su cheque les llegó en ceros,) maestros que les suspendieron el salario porque no estaban en la base de datos y tuvieron que probar que lo eran.

La forma de pago provocó conflicto porque se reclama un comprobante de pago que acredite cuánto reciben y explique el desglose de sus percepciones y descuentos. Y rechazan la tarjeta electrónica porque reciben un estado de cuenta por Internet sin precisiones, ni registro de sus años de servicio y porque hay insuficiencia de bancos y cajeros en comunidades apartadas para realizar el cobro vía electrónica.

En el caso de Oaxaca, 11 mil 250 trabajadores de la educación no habían recibido el pago de la última quincena de 2014 ni aguinaldo y 6 mil 904 tenían irregularidades en la nómina magisterial, supuestamente por no comprobar su nombramiento.

Además, hubo casos de cheques sin fondos y sin folios. Se reportaron más de 3 mil incidencias tanto de falta de pago como reducción del mismo. Esta fue la causa que motivó a los miles de maestros oaxaqueños a trasladarse a la ciudad de México y ocupar el Paseo de la Reforma.

Con la intensión de centralizar la nómina magisterial e imponer una reforma más administrativa-laboral que educativa, queda demostrado que las prácticas autoritarias del viejo PRI se han reinstaurado mediante la violencia institucionalizada del Estado sobre los trabajadores de México.

[*] Profesora normalista de la sección 9 CNTE. Autora del libro La primavera magisterial de 1989

 

¿Soy Charlie? ¡Somos Ayotzinapa!

Ni todos los árabes son terroristas, ni todos los periodistas paladines de la libertad de expresión. Ni todos los argentinos son insoportables, ni todos los judíos usureros, ni todos los mexicanos huevones, ni todos los rusos borrachos, ni todos los curas abusadores de niños. Incluso creo que ni siquiera todos los policías son transas. Ni todos los negros son pandilleros, ni todos los blancos son decentes.

Son sólo viles reduccionismos que fueron inventados para que nos den miedo “los otros”, los que no son iguales a nosotros.
¿En qué momento se comenzaron a utilizar etiquetas maniqueas y tramposas?

No satanizo, ni le temo a los unos ni a los otros.

Estoy en contra del terrorismo fanático pero también del terrorismo de estado.

Yo soy Charlie, pero también soy Ahmed. Soy Nestora y Mireles, Soy 43 y soy Solalinde, soy migrante guatemalteco, salvadoreño, hondureño. Soy chilango y soy Seri.

Soy todos para poder ser yo.

Y en el reflejo de la mirada del otro, tan sólo encuentro mi propia mirada.

Una mirada triste frente a una civilización que se derrumba.

Benito Taibo

que no te engañen

No pasaron la prueba 60%…

¿QUIEN REPROBÓ?

Manuel Gil Antón /08 de enero de 2015 / El Universal

  • ¿Hasta cuándo entenderemos que es urgente pasar de la reforma administrativa a lo propiamente educativo?

La respuesta más fácil, cómoda y acostumbrada, es referirnos a “esos 6 de cada 10” que al presentar el conjunto de exámenes para la carrera profesional docente, mostraron fallas en su formación, de tal magnitud, que no permiten asegurar que cuenten con las aptitudes —de ahí la ubicación como “no aptos”— para coordinar el proceso de enseñanza y aprendizaje en la educación mexicana. No pasaron la prueba el 60%, y esos son los que están mal.

Responder así es sencillo, pero muy superficial. A su vez, abona al supuesto fundamental, falso, en que descansa la llamada reforma educativa: la causa primordial, si no la única, del desastre educativo en México, y por ende la principal, o exclusiva, solución reside en los profesores y maestras con los que contamos. La reducción de un problema muy complejo a la incidencia de un factor nada más, auguraba malos vientos al proceso de cambio. ¿Por qué? Pues porque de ser así, la enmienda de todos los entuertos sería igualmente reducida: hay que evaluarlos con todo el rigor posible, y que sólo ocupen las aulas los buenos. Con eso basta y sobra.

A contracorriente de la poca hondura en la reflexión sobre el proceso educativo en nuestra tierra, propongo que sin negar el indudable papel relevante de las y los profesores en el aprendizaje de los alumnos, los resultados que se dan a conocer dan cuenta de fracturas muy graves en el sistema educativo en su conjunto, de tal manera que los indicadores del examen no remiten sólo, ni principalmente, a los sustentantes, sino al conjunto de actores, procesos y estructuras que lo conforman. Es el sistema educativo el que en una proporción mayor al 50% se encuentra en condiciones inadecuadas, no aptas, para generar ambientes en que el conocimiento de la lectoescritura, el cálculo, la lógica y la ubicación en el mundo de nuestros estudiantes sean sólidos.

Ubicar el fracaso —lo que implicamos con la palabra reprobar— en este nivel, el de la coordinación de los elementos del proceso del aprendizaje escolar en México, y rebasar la dimensión de los individuos y la cantidad de ovalitos acertados es mucho más complicado, pero indispensable si queremos ir más allá de la tradicional alarma, el escándalo y la cómoda reducción, de nuevo, del problema a los profesores. Reitero: su preparación al más alto nivel es necesaria, pero sin atender a otras cuestiones que se conjugan en el resultado, no habrá horizonte de cambio en serio.

A manera de ejemplo, el número de personas aptas para desarrollar esta profesión básica en el país no crecerá como es preciso, sin cambiar dos cosas al menos: el currículum lamentable que nos heredó el yerno y sus valedores —inmenso, inagotable, basado en la repetición hasta la saciedad de contenidos inconexos— y, en paralelo, los programas de estudio de las Escuelas Normales y similares, así como la calidad de sus procesos formativos. Si el programa a enseñar en las aulas es memorioso, la manera de formar a los maestros confluye: tiende a generar expertos en hacer, o intentar, que los alumnos repitan lo necesario para “pasar” sin entender lo que enuncian. Por lo tanto, si el examen que propone el INEE intenta medir la aptitud para generar ambientes de aprendizaje, no resulta incomprensible que muchos se topen con que eso es, justo, para lo que no fueron preparados. Es más: hasta sorprende que el 40% lo logre, a pesar de todo…

En síntesis: el sistema educativo, las autoridades que lo coordinan, los pactos corporativos que sostienen y la demagogia de una reforma que no alcanza a ser educativa aún han reprobado: no son aptos. Si en la escuela mexicana se premia responder y no preguntar; si preguntar es la base del pensamiento autónomo, la pregunta sobre lo que significan los resultados del examen tiene que ser otra: ¿hasta cuándo entenderemos que es urgente pasar de la reforma administrativa, del cambio en la gestión de las plazas —muchas veces por medio de un corporativismo renovado—, a lo propiamente educativo? Se requiere un plan de estudios para la formación de profesores que esté acorde con un programa de aprendizaje basado en la pregunta inteligente, en el aprecio por la duda y el pensamiento. Ese es el dilema.

Profesor del Centro de Estudios Sociológicos de El Colegio de México.

@ManuelGilAntón mgil@colmex.mx

Agresión a Ayotzinapa 14 de diciembre 2014

ONG CONDENAN BRUTALIDAD POLICIACA EN GUERRERO
Matilde Pérez y José Antonio Román / La Jornada 16 de diciembre de 2014, p. 6

  • Apremian a investigar las agresiones del domingo pasado.
  • Convoca CNTE a congreso para definir movilizaciones por Ayotzinapa.

Una veintena de organizaciones no gubernamentales (ONG) defensoras de los derechos humanos condenaron la brutalidad policiaca contra maestros, estudiantes y familiares de los normalistas de Ayotzinapa, ocurrida la madrugada del domingo en Chilpancingo, Guerrero, mientras efectuaban preparativos para el festival de rock Una luz en la oscuridad.
En tanto, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) convocó a su 12 Congreso Nacional, a realizarse los días 19, 20 y 21 de diciembre en Chilpancingo, donde definirá, entre otros asuntos, un plan emergente de movilizaciones para este periodo vacacional, en apoyo a Ayotzinapa y contra la aplicación de la reforma educativa.
Las ONG exigieron que cese la estigmatización y represión contra los normalistas y se garanticen las condiciones para el ejercicio del derecho a la libertad de expresión, así como las acciones de solidaridad con los familiares de los desaparecidos y de toda la comunidad estudiantil.
En un breve comunicado, las agrupaciones expresaron su preocupación por las agresiones policiacas contra quienes, destacaron, realizarían una jornada cultural para exigir la presentación con vida de los desaparecidos.
Las organizaciones, entre ellas la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos, el Observatorio Eclesial, el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez y la Casa del Migrante de Saltillo, demandaron que se investiguen los hechos y se sancione a los responsables.
El profesor Pedro Hernández, de la CNTE, señaló que las movilizaciones que se realizarán en el periodo vacacional tienen el objetivo de no bajar la guardia, sino, por el contrario, mantener el apoyo a los familiares de los desaparecidos y a la comunidad de la Normal de Ayotzinapa.
Para nosotros es importante que ellos no se sientan solos, expresó el dirigente magisterial, quien agregó que estarán alerta ante eventuales actos de represión policiaca durante los días de asueto.
Añadió que junto con brigadas de maestros que acompañarán de manera alternada a la comunidad de la Normal de Ayotzinapa, también se prevé la organización de grupos que realizarán actos cívico-culturales en parques públicos y formarán brigadas de información.
Acerca de posibles bloqueos a carreteras o edificios públicos, señaló que estas acciones se definirán durante el congreso, al cual se espera la asistencia de decenas de delegados del magisterio de una veintena de entidades.